LA TRUFA EN ARAGÓN «HISTORIA OCULTA»

LA TRUFA EN ARAGÓN «HISTORIA OCULTA»

Las sociedades se construyen en base a su historia, aun pasado ligado a sus tradiciones y en muchas ocasiones la mesa es el lugar donde hombres y mujeres comparten la idiosincrasia y las particularidades que conforman la identidad y personalidad de una región o de un país.

Tomando esta referencia, podemos analizar y concretar lo que nos diferencia y lo que nos falta comprender para integrar que la cultura en torno aun alimento no es cosa de un abrir y cerrar de ojos sino que es consecuencia de un hábito que se engrama en las células de una sociedad y se transmite a través de las experiencias colectivas y de las vivencias de los sentidos.

Demasiados libros en el país francés han descrito las bondades de la trufa española y como se ignoro su valor durante mucho tiempo, hasta que en los años 1950-1960 la frecuencia de franceses con sus perros y sacos por los montes nacionales empezó a levantar sospecha entre los lugareños. Sus paseos en la naturaleza tenían un fin y no era el de hacer turismo.

Tristemente los buscadores que conocieron el valor de la trufa vendían la cosecha a corredores o intermediarios que viajaban de pueblo en pueblo de una forma discreta, siempre por la noche y luego estos revendían las trufas a los comerciantes para hacerlas llegar a los mercados internacionales. España a partir de los años 60 suministró a Francia gran cantidad de trufa de excelente calidad.

Una reflexión necesaria y todavía pendiente, mientras en España durante más de medio siglo se oculto la trufa a la sociedad, los dos países con mayor cultura de trufa en el mundo pregonaban a bombo y platillo las excelencias y bondades de la trufa negra de invierno.

Recuerdo una reflexión de Miguel Delibes, un enamorado del mundo rural que expresó de manera rotunda el daño que el progreso causaba a la cultura rural por todos los valores que poseía, y decía al mismo tiempo con gran incredulidad, no veo que lo hayamos sustituido por nada noble.

En el caso de la trufa, el error es todavía mayor, el mundo de la trufa fue un realidad que paso desapercibida para la sociedad, por lo que no pudo forjarse una cultura ligada a la trufa. Los buscadores no soltaron prenda hasta que no acabaron con la gallina de los huevos de oro.

En la década de los años 60 un empresario catalán cercano a la familia de Franco, quiso monopolizar el mercado de la trufa en España, trato de poner control a tan misterioso y enigmático mundo pero el empeño no le salio bien a pesar de organizar varias comidas de unos 500 truferos con el objetivo de agasajar a los buscadores y tratar de persuadirlos.

La foto muestra la comida de 500 truferos que tuvo lugar en las cocheras del hotel Lleida de Graus, como anécdota decir que en el menú no hizo acto de presencia la trufa en ningún plato. Muestra evidente del oscuro y oculto mundo de la trufa.

Señalar que el mercado más antiguo de trufa en Francia data del año 1155 y se celebra todos los viernes en la ciudad de Carpentras en el departamento de Vaucluse. La empresa más antigua dedicada a la trufa se creó en la localidad Francesa de Cahors, “Maison Pebeyre” en el año 1897, y en los años 1900 ya se tiene constancia de comprar trufas a España. Muestra inequívoca que las fronteras nunca fueron un impedimento para el negocio de la trufa. Unos años más tarde en el año 1852, Constatino Urbani fundó la empresa “Urbani Tartufi” en la localidad Italiana de Sant´Anatolia di Narco en la provincia de Perugia.

Por último señalar la Feria Internacional de la Trufa Blanca de Alba que se celebra desde el año 1931 como el acto más multitudinario entorno a la trufa en el mundo.

En España no hay datos oficiales del inicio y fecha de la celebración de los mercados que certifiquen los mismos, se conocen por la transmisión oral, los mercados se fueron organizando en función de las necesidades como punto de encuentro para llevar las trufas a los mayoristas.

Lo que si es una realidad y debemos estar profundamente orgullosos es el acierto y buena mano que han mostrado los hombres de Teruel que creyeron más que nadie en la micorrización. Hoy, gracias a ello, España y especialmente Aragón es el territorio de Europa con mayor producción de trufa negra de invierno tuber melanosporum. Como consecuencia de este excelente y fecundo trabajo, el mercado que fija actualmente el precio de la Trufa negra en el mundo se encuentra en la Estación de Mora en Teruel. Así mismo en el año 2001 la localidad de Sarrión celebró la primera y más importante feria de trufa de España, “FITRUF”.

El apoyo institucional propició la creación del Centro de Investigación y Experimentación de Truficultura de Graus en el año 2008.

Un año más tarde el mercado de la trufa de Graus, recuperó el aroma a trufa en la casa de la cultura situada en la Plaza Mayor, otro testigo de los frutos obtenidos por el éxito de las plantaciones truferas.

No es una obligación conocerla la historia, pero si es un deber saber el pasado para no volver a cometer los mismos errores y forjar una cultura colectiva entorno a la trufa.

Casualidades de la vida, este mes de febrero se acaba de publicar el libro “El mundo oculto de la Trufa” de Ryan Jacobs, una investigación minuciosa que describe el caos y la manipulación en el mercado del hongo más caro del mundo y curiosamente el trabajo se centra exclusivamente en Francia e Italia.

Queridos compatriotas, innovación y transformación son la clave para poner la trufa de Aragón en el mundo.

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