EL C.I.T.A. MUCHO MÁS QUE UN MUSEO.

EL C.I.T.A. MUCHO MÁS QUE UN MUSEO.

CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA AGROALIMENTARIA , “C.I.T.A.” .

Uno no debe hablar de aquello que no conoce y menos decir que no existe, pero es una responsabilidad y gozo el conocer el C.I.T.A. para comprender una parte muy importante de nuestra cultura.

edificio Area vegetal Edificio Área Vegetal

 

lote de semillas de Maella Colección de semillas rescatada milagrosamente de un hortelano jubilado que no tenía relevo generacional.

Si hay un espacio cultural propiedad de los aragoneses, que representa el saber de generaciones, que ha sido soporte para alimentar a cientos de miles de personas y que indiscutiblemente es el mejor tesoro para el ser humano por la biodiversidad que posee y por todo el poso de conocimiento que hay en torno a él, pueden imaginar que estoy hablando del C.I.T.A. Un edificio que forma parte del Departamento de Innovación investigación y Universidad del GOBIERNO DE ARAGÓN una de las joyas más valiosas de la sociedad aragonesa. En el hay varios departamentos donde se conservan alrededor de 17.000 muestras de más de 400 especies. De Aragón se custodian cerca de 2.000 semillas hortícolas.

judias mantequilla de maella Esto es poner nombre a un producto por sus cualidades. Semillas de judía verde, procedentes de Maella.

 

Es una opinión personal pero el C.I.T.A. es mucho más que un museo, por qué es el único museo que se puede disfrutar con los cinco sentidos. Resulta curioso que en la actualidad hay un deseo enorme por conservar el patrimonio cultural y se destinan importantes sumas de dinero en conservar castillos, iglesias, edificios de interés público, etc….pero me deja perplejo el constatar que argumentos hay para no prestar atención al C.I.T.A. ¿Alguien se puede comer un castillo?, o quizás una pieza de arte. Que mejor arte que el gastronómico y que escaso reconocimiento el que se hace al C.I.T.A , un espacio lleno de biodiversidad, de sabores, de texturas, etc. que lo convierten en algo único y de valor incalculable.

IMG_20150618_192314 Andrés Pintado, uno de los pocos hortelanos que todavía quedan en la huerta de Salas en Huesca. Maneja más de 20 semillas que el mismo recolecta. Un héroe de la huerta.

El C.I.T.A ha realizado una importante labor de prospección, multiplicación, caracterización, seguridad y distribución de todo el material prospectado con el objetivo claro de evitar la pérdida de biodiversidad de cultivos hortícolas y especies silvestres. Algunos datos de la colección son las 1.748 muestras de tomate, 1.355 de pimiento, 885 de judías, 815 de lechugas, 624 de cebolla, 534 de melón y 407 de pepino. El C.I.T.A. no debe quedarse en un mero banco, debe convertirse en un museo vivo e interactivo con la sociedad. A quien le gustaría disfrutar del sabor de: los garbanzos finos de Sariñena, de las judías de del Gancho de Panzano, de las lentejas de Centenero, de la berenjena de Caspe, de las judías estacaderas de Daroca, de las judías amarillitas de Fortanete, del broquil de Cuaresma de Huesca, del nabo de Mainar, de la zanahoria morada de Pitarque, de la lechuga lengua de buey de Beceite, del tomate corazón de buey de Alcorisa, de la patata blanca de Ejulve, de la judía del pinel de Luco del Jiloca, de la tomatina de Berbegal, de la judía del Recao de Binefar, de los nabos de Yosa de Sobremonte,  etc.….

IMG_20150415_081716 Semillas preparadas en el C.I.T.A. para llevar al congelador.

De todas las semillas que he citado en el párrafo anterior; cuando vamos al mercado ¿qué vemos? la respuesta es evidente. Resulta difícil de creer y comprender de que manera las semillas que han alimentado a nuestros antepasados se ven ahora reducidas a permanecer en un frasco de cristal y otras han desaparecido para siempre.

  • ¿Por qué?

  • ¿Cual es el motivo que el 95% de las variedades y entradas en el Banco, no se encuentren en los mercados?

  • ¿Qué hortalizas comemos y de donde vienen?

Entender que antes la diversidad era mayor y que ahora en los mercados hay contados productos que atienden al único interés de la rentabilidad y se deja de lado otros factores de mayor interés social, ambiental, cultural, etc….

El C.I.T.A. esta en conexión con el reino vegetal y desarrolla una labor de primer orden, pues es el sostenedor de gran parte de la biodiversidad vegetal de especies que han sido utilizadas como alimento. Su labor de salvaguarda y custodia le convierten en un lugar público que debe protegerse y conocerse para que la sociedad tome conciencia de su importancia y de lo que significa para la futura cultura alimentaria.

IMG_20150527_093037 Semillas en las cámaras de congelación.

Es una responsabilidad del hombre consciente el devolver las semillas a su lugar de origen haciendo participe a la sociedad. Profesiones como la de hortelano se deben potenciar y edificar para recuperar sabores olvidados y hacer participar a la sociedad de la importancia que tiene para los territorios sostener la cultura alimentaria como señas de identidad de primer orden.

Dentro del C.I.T.A. hay tanto por estudiar, contrastar y trabajar que es un lugar idóneo para promover proyectos de I+D+I. El mundo se debe reorganizar entorno al vínculo que existe ente la alimentación y la tierra. Cambiando la forma de comer, transformamos el mundo. Es inaceptable que en pleno siglo XXI permanezcamos impasibles con el hambre y la especulación alimentaria.

El reto que el ser humano debe asumir, es poner orden en la sociedad para construir un presente basado en el colectivo y las leyes universales.

Quiero acabar con una idea que comparto con los alumnos en clase, asistimos a un mercado abierto, globalizado, donde cada vez más podemos encontrar un mayor surtido de marcas y modelos de ropa, de coches, de móviles, etc….pero en cuanto a la comida es inversamente proporcional. Elegir una semilla con la única idea del rédito que va a generar y esperar que de ella pueda alimentarse mucha gente es un pensamiento limitado, que tiene consecuencias y a la vez es un peligro para el sostenimiento de la cultura alimentaria.

Uno de los mayores disfrutes de la vida nos lo ofrece la comida a través de la diversidad alimentaria. ¿Cómo va a vivir la sociedad moderna la felicidad en su cuerpo y en su mente si el modelo alimentario globalizado se aleja a ritmo vertiginoso de la biodiversidad y de la producción sostenible?

Todo mi reconocimiento a todas aquellas personas que han trabajado y continúan trabajando en el C.I.T.A, todas ellas han hecho posible esta fantástica colección de semillas que de no haber sido así muchas de ellas estarían ahora desaparecidas para siempre.

Regala biodiversidad y verás en las caras aumentar la felicidad.

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1 Comment
  • Damian Gardynik
    Posted at 14:28h, 24 junio

    Gran artículo Ismael! Es una pena que las semillas que se guardan en el CITA no se compartan con la sociedad. Esperemos que cambie en un futuro próximo.

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