EL RITO DEL CRESPILLO

EL RITO DEL CRESPILLO

En el mundo cristiano el 25 de marzo se conoce como el día de la Anunciación, el día que el Arcángel Gabriel revela a la Virgen María que dará a luz a un hijo. La veneración del día de la encarnación es muy antigua, este acontecimiento tiene lugar 9 meses antes que llegue la Navidad.

Semillas de borraja.

En el Alto Aragón tiene lugar un ritual que guarda una estrecha relación con la conmemoración de ese día. A principios de los años veinte del siglo pasado se suprimió como fiesta de precepto pero la tradición sigue viva en algunos hogares de las comarcas del Somontano, Sobrarbe y La Ribagorza donde todavía se mantiene esta efeméride.

Hojas de borraja.

Este año quiero recordar la figura de mi entrañable amigo Joaquín Coll, el día de hoy tenía un simbolismo muy especial también para él. Nos dejó hace poco más de un año, pero sigue presente su cualidad humana y sabiduría innata. Joaquín realizó una brillante investigación sobre distintos temas, el gastronómico también formo parte de su búsqueda. Muestra de ello son los testimonios relevantes que dejo acerca de este singular dulce popular.

Flores de borraja.

En la obra “Manjares del Somontano” enumera varias elaboraciones con borraja; [Borraja con aceite crudo. Borraja con almejas. Ensalada de borrajas con queso y dos recetas de crespillos. Se trata de otro rito primaveral de fecundidad y se oficia, según “vox populi” para que se queden preñadas las oliveras.

En la separata Nº 21, de Temas de Antropología Aragonesa sobre “El Rito del Crepillo” señalo algunos datos; [RESUMEN: En el ámbito familiar de los pueblos del Somontano de Barbastro y en los núcleos del Sobrarbe y Ribagorza, se celebra desde tiempo inmemorial un rito de fecundidad consistente en la ingestión de un dulce denominado “crespillo”. Era una celebración anual ceñida al ámbito familiar que tenía lugar inalterablemente el día 25 de marzo de cada año, o sea, el día que se conoce en el calendario cristiano como de la Encarnación del Señor (25 de marzo). Su objeto era propiciar la fecundidad de los olivos y se acompañaba de una prez u oración propiciatoria que en la mayoría de los casos se eludía por sobreentendida. Actualmente, la población agrícola del Somontano es insignificante y el rito se ha convertido en una celebración urbana que se celebra anualmente en la plaza del Mercado de Barbastro. Miles de personas se congregan el último domingo de marzo para evocar el viejo rito de fecundidad. En el artículo se examinan algunas hipótesis sobre su origen y aceptación de la fiesta por la iglesia católica…]

Características del rito

  1. El rito ha llegado hasta nosotros por vía oral.
  2. Se practicaba en el seno de las familias dedicadas a la agricultura. Mayoritariamente en el ámbito rural.
  3. No dirigía la celebración ninguna persona ungida ni se celebra en reciento sagrado.
  4. Para su celebración son obligatorias (tabús) tanto los ingredientes y forma de elaboración de la ofrenda (crespillo) como la fecha de celebración del rito.
  5. Justificaban el rito, tanto la importancia de la cosecha, como la vulnerabilidad de ese cultivo en el escenario de la celebración.
  6. La borraja y otros ingredientes utilizados en la elaboración del crespillo, tienen carácter mágico en culturas primitivas y próximas.
  7. Los elementos orales utilizados en la prez propiciatoria no siguen las pautas de celebraciones cristianas.
  8. Es posible que se trate de un rito cristianizado.

Compartiendo cultura con Joaquín Coll en la UNED de Barbastro. Conferencia; La huerta y la gastronomía tradicional. -Historia y estado actual-. Marzo del 2019.

Una muestra de la cultura gastronómica popular consecuencia de la adaptación de la sociedad a cada ínstate vivido dentro y fuera de las personas. Un dulce fruto de la confluencia de aspectos religiosos, paganos, económicos y sociales. 

CRESPILLOS DE LA VIRGEN DE MARZO

Ingredientes

  • Hojas de borraja, una cesta.

Para la masa

  • Piel de naranja, 2-3 unid.
  • Anís en grano, 2 c. s.
  • Agua 3 dl.
  • Anís de Colungo, 1 vasito.
  • Aceite virgen extra Negral, Verdeña y Alquezarana de Bierge, 1/4 dl.
  • Miel de romero de Asque, 100 gr.
  • Huevo de gallina de raza Sobrarbe, 4 unid.
  • Gaseosas El Tigre, 4 unid.
  • Harina variedad “Espelta” de Pomar de Cinca, 400 gr.
  • Aceite para freír los crespillos, 1 L.

Elaboración

  1. Lavar las hojas de borraja, escurrir y dejar las hojas sobre un paño para secar.
  2. Preparar un cocimiento con la piel de naranja, el anís y 3 dl de agua.
  3. Poner en un bol el aceite, los huevos, el azúcar, el cocimiento y el anís de Colungo, mezclar bien e incorporar la harina y las gaseosas, batir y dejar reposar 2-3 horas la masa.
  4. Pasar las hojas de borraja por la masa y freírlas en el aceite por ambos lados. Dejar enfriar los crespillos, bendecir con un poco de miel atemperada y colocar en una fuente.
  5. ¡¡Buen provecho y feliz día de la Virgen¡¡

Comentario

En toda sociedad rural, se pone de manifiesto lo sagrado y lo profano y este dulce es una muestra de ello. Nuestros antepasados hacían uso y provecho de las hojas para elaborar los exquisitos e inéditos crespillos.

Curiosamente en las hojas hay mayor presencia del ácido gamma- linolénico y además no se hierven salvo una vez pasadas por la masa las hojas, se fríen durante unos segundos en aceite de oliva virgen extra. Probablemente estaremos ante uno de los dulces más saludable del planeta tierra.

Cultura del planeta y educación en las aulas y en las casas para mantener vivas las tradiciones seculares. Evitar la pérdida de identidad de los pueblos será una gran victoria para la humanidad, si se tiene intenciones de salir airosos de esta sociedad globalizada.

                     Cambiando el hábito de comer, cambiamos el mundo.

 

 

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