“FEMOGA”  1ª EDICIÓN PREMIO -DARÍO VIDAL LLISTERRI-

“FEMOGA”  1ª EDICIÓN PREMIO -DARÍO VIDAL LLISTERRI-

El pasado viernes 17 de septiembre, Valeriano Tella, presidente de la feria de FEMOGA abrió el acto para dar a conocer los objetivos del premio y el significado que tiene que sea dentro del marco de la feria de FEMOGA.

 A continuación, Ismael Ferrer se dirigió a los presentes;

 Así, el amor y la consciencia son las dos leyes Universales que el creador ha generado para el hombre, a fin de que sea el garante y el artista en su propia creación.

Y así ha nacido este premio, desde el amor y la consciencia. Este premio sale del corazón, es libre, no está encorsetado por intereses de ninguna índole, el motivo prioritario es el de reconocer a los verdaderos artesanos del campo, aquellos que con su fe inquebrantable, su responsabilidad innata y apartados de los acomodos han sabido hacer de su vida un arte.

La creación de este premio no ha salido de un plan o estrategia, ni tampoco de reflexiones humanas, es un gesto y una acción innata para cumplir con una necesidad, la de estar a la escucha y en la comprensión de la labor que mujeres y hombres  han realizado en Don a lo largo de su vida.

Desde esta Feria FEMOGA, desde el equipo de personas que conforman esta acción, es un honor que este premio sea ya una realidad y además lleve el nombre de este genial aragonés. Darío Vidal Llisterri.

Todas las personas implicadas en esta acción nos sentimos profundamente satisfechas por poder llenar un vacío en el área agroalimentaria, quizás la única que se puede disfrutar con los cinco sentidos, y además aquella que tiene el rol estrechamente ligado a la sostenibilidad y la vertebración del territorio rural.  Y que mejor aragonés para dar nombre a este premio que la del insigne, Darío Vidal Llisterri.

Consideramos a Darío, el verdadero precursor de la gastronomía aragonesa, la gastronomía del terruño, la de los recetarios locales, la de la cocina popular; siempre llevó la delantera en la Academia Aragonesa de Gastronomía.

Darío, sentía la responsabilidad de tomar buena nota de todo cuanto acontecía en la cocina rural y ello ha quedado plasmado en su extensa bibliografía. Destacaba por su olfato y deslumbraba por su sagacidad a la hora de saber qué hacer y por qué hacerlo. Dedicó muchos fines de semana durante los años 1973- 1974 y 1975 a recopilar recetas y formulas culinarias en su mayoría de mujeres. Un pozo de sabiduría e ingenio el de las mujeres para poder dar de comer en aquellas familias numerosas y buena parte de las veces con recursos muy escasos.

Un dato muy significativo es que medio siglo atrás, solo mentes visionarias como la de Darío podían entrever la pérdida del recetario coquinario aragonés así como la gran erosión de especies vegetales y de razas animales con la repercusión en el sabor que podía llegar años más tarde.

Para ver la transcendencia de su obra, es muy significativo recordar algunos aspectos de la ingente labor que realizó en todo el territorio aragonés los primeros años de la década de los años 70. Ni las carreteras, ni los coches tenían nada que ver a los que hoy conocemos, los móviles, ordenadores y tablets no estaban ni en proyecto, así que la certeza, la convicción y la responsabilidad como buen guardián y protector la de salvaguardar todo aquello que tenía que ver con las costumbres y modos de comer.

Su empeño y mayor fijación era la de constatar con que destreza y sutileza una mujer era capaz de dar de comer a una familia con cuatro cosas. Darío, me confesaba, tenían aquellas mujeres una computadora en su cabeza, era magistral con que exactitud reproducían una receta y la cuadraban de forma prodigiosa. Me hacía saber Darío, si les preguntabas por cantidades a las mujeres, ellas contestaban todas igual, un poquico de esto, algo más de esto otro, un puñado de aquí, un plato hondo de porcelana y un vaso caramuello de líquido. ¡¡Te crees que las casas tenían báscula como ahora¡¡

Empezando por la derecha, Virgilio Altabás y esposa, Ismael Ferrer, Miguel Vidal y Valeriano Tella.

 

Reunidos el jurado el 3 de septiembre de 2021 en Sariñena, se realizó el sufragio y se levantó acta de la votación.

 

NOMINADOS AL PREMIO DARÍO VIDAL LLISTERRI Año 2021.

 

  1. BERNARDINO GIL LALAGUNA

Ganadero y agricultor de Yosa de Sobremonte en la comarca del Alto Gállego. Bernardino y familia han sabido mantener el cultivo de los auténticos “Nabos del Pirineo” hasta la actualidad. Nabos del color de la nieve, de los que dieron cuenta entre otros el polifacético Ignacio de Asso, el político Pascual Madoz en su libro Diccionario Geográfico estadístico histórico de España y sus posesiones de ultramar y el libro anónimo de título “El cocinero instruido” recuperado por el buen hacer de Joaquín Coll. El hijo y los nietos de Bernardino siguen con la herencia y buen hacer de su abuelo, actualmente la única familia que mantiene viva esta variedad secular de nabo.

  1. VIRGILIO ALTABÁS BELMONTE

Agricultor y ganadero nacido en una masía de Cantavieja en Teruel. Un hombre de espíritu emprendedor, su vida ha estado ligada al respeto y vínculo con la tierra que le vio nacer. Desde el año 1982 que compra sus primeros animales de raza Pirenaica ha trabajado por la defensa de esta raza, acción que ha desarrollado hasta nuestros días. Su carácter noble y su compromiso con esta raza local han hecho posible que hoy siga con nosotros. Virgilio a sus cerca de 80 años sigue con la misma ilusión y ofrece toda su experiencia para la conservación de esta raza de vacuno aragonés. 

  1. JOSÉ MARÍA PALACÍN

Capataz agrícola y hortelano tamaritano. Desde hace un lustro está trabajando por la recuperación de semillas hortícolas tradicionales de la comarca de La Litera. Entre ellas una legumbre que a buen seguro dará gran fama a esa huerta por llevar el nombre de la “Judía del Recao”. Así se recoge en el Banco de Germoplasma de Hortícolas de Zaragoza que pudiera ser la auténtica variedad que dio fama a uno de los platos que nacionalizó el cocinero más ilustre que ha dado la tierra Aragonesa, Teodoro Bardají Más. José, está jubilado pero sigue divulgando la cultura en torno a esta emblemática judía en la Comarca de La Litera.

  1. FEDERICO FILLAT ESTAQUÉ

Este conocido investigador, ingeniero agrónomo y profesor, nacido en Pont de Suert pero afincado en Aragón, ha trabajado en la “Mejora de la ganadería extensiva y la preservación del paisaje natural”. Un hombre dedicado al estudio, manejo de los bosques y su relación y vínculo con el pastoreo y las posibilidades de la vida en el medio rural. Federico habla de la necesidad del equilibrio y la precisión de una reorganización del paisaje. En la actualidad Federico está jubilado pero sigue dedicado a transferir sus conocimientos.

 

LECTURA Y ENTREGA DEL PREMIO DARÍO VIDAL LLISTERRI

 

Miguel Vidal, hijo de Darío agradeció en nombre de la familia a la organización que su padre lleve el nombre de un galardón que ensalza la “Conservación y Recuperación del Patrimonio Agroalimentario de Aragón”.

Momento de la entrega del premio de Miguel Vidal a Virgilio Altabás.

Miguel dio a conocer al premiado y entregó la obra del escultor aragonés Pedro Anía al ganador de la I edición, Virgilio Altabás, por su contribución a lo largo de su vida a la defensa y protección de la Raza de Vacuno Pirenaica.

Raza Vaca Pirenaica.

¡¡Desde la organización del galardón, invitamos a toda la ciudadanía a proponer candidatos para la II edición al premio DARÍO VIDAL LLISTERRI¡¡

Mas información sobre el premio en;

https://www.femoga.com/premios-y-concursos-de-femoga/premio-dario-vidal-llisterri/

 

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