HUERTA ARCADIA  “VALORES UNIVERSALES”

HUERTA ARCADIA  “VALORES UNIVERSALES”

En la capital Oscense se encuentra la –Huerta Ecológica de ARCADIA-, una idea hecha realidad donde su objetivo prioritario se traduce en la inserción socio-laboral de personas con enfermedad grave (EmG).

Toni Iranzo y Roberto Satué coordinan la huerta (ellos le llaman huerta terapéutica). Viven esta acción con un enorme compromiso, tanto los resultados de recuperación como la mejora que observan en las personas a través de los proyectos individualizados los consideran un logro humano y social encomiable, realizable y un auténtico ejemplo.

ARCADIA es la parte laboral de la Fundación Agustín Serrate. Dentro de los distintos talleres; jardines, lavandería, serrería y vivero provincial, en el año 2007 se creó el taller de la huerta.

Cultivo de judía fina de Capella en Huerta ARCADIA

La huerta se ubica en el camino de Algerdia junto al molino Malano, se accede por el camino de la cruz del palmo. La finca tiene entorno a una hectárea de terreno, 8.000 metros cuadrados se dedican al cultivo, se riega con agua de pozo aunque también tienen derecho a la acequia que trae aguas del pantano de Arguis.

El número de personas atendidas anualmente es de unas 20 personas, el grupo está muy cohesionado y en el taller de la huerta se observa una mejoría terapéutica muy positiva. Desde que se incorporó un caballo para las labores de la tierra además de reducir las emisiones de CO2 se han visto avances en las personas por la aceptación que ha tenido entre todos los alumnos. La ocupación estable unida al acompañamiento psicosocial puede reducir hasta por siete el riesgo de reingreso hospitalario, aspecto que se debe tener muy en cuenta para valorar esta bella y noble labor de atender a personas con estas características.

Toni Iranzo y Roberto Satué con el caballo Obelix.

En la huerta Toni y Roberto organizan las tareas, pero el objetivo es que la labor la tienen que hacer los mismos alumnos; preparar semilleros, hacer los planteros, cuidar de las plantas, atender al caballo y recoger y preparar la hortaliza y la legumbre recolectada para su comercialización.

Judía negra de Capella

El proyecto de la Huerta de Arcadia también apuesta por las variedades tradicionales y de hecho colaboran con el CITA, recuperando semillas locales. Destacar el bróquil pellao, la cebolla dulce de Fuentes, la judía fina de Capella, así como acelga, calabazas, calabacines, fresas, etc,….

Una parte de la producción es en ecológico, la cebolla y la judía son los principales ejemplos por la producción y comercialización. Hacen venta directa en la misma huerta y los jueves en el mercado agroecológico de Huesca. Las cebollas las comercializan en los supermercados Altoaragón. 

Alumnos del taller limpiando y envasando cebollas.

El maestro carnicero de Benabarre, José Antonio Ros Bergua sigue la tradición de su abuelo. Ya son tres generaciones desde el año 1907 cuando comenzó a despachar corderos el abuelo de José Antonio en un patio de una casa en la Villa de Benabarre. Un siglo de historia y sabiduría heredada en torno a la carne y los elaborados. Las tortetas o coquetas es uno de esas preparaciones tradicionales y locales que guardan la esencia del conocimiento e historia de un territorio. Manteca, pan, harina y especias como la canela, el anís, la pimienta el azúcar y la sal. Los “chicarros” con los que se bendecía la masa de esta suculenta elaboración es cosa del pasado por la normativa sanitaria. Los ingredientes se amasan, se les da forma de bolas y cuando se van a cocer se les da forma de rosca. Si se añade sangre a la masa serán tortetas llamadas negras. 

JUDÍAS FINAS DE CAPELLA CON TORTETA BLANCA Y NEGRA DE BENABARRE

Ingredientes

  • Judías negras variedad “Capella” de Huerta Arcadia 300 gr.
  • Tortetas negras y blancas, Carnicería Ros Bergua de Benabarre, 4 unid.
  • Cebolla variedad de Bedoya, de Salarzón, ½ unid.
  • Aceite virgen extra “Negral, Verdeña y Alquezrana” de Bierge, ½ dl.
  • Sal de Naval.

Elaboración

  1. Poner a remojo el día anterior las judías con agua fría.
  2. Poner a cocer con la misma agua y cuando hayan dado un hervor, cambiar el agua y poner de nuevo agua fría, añadir la cebolla y un chorro de aceite de oliva virgen extra.
  3. Cocer por espacio de una hora a fuego suave. Cortando la cocción dos o tres veces con agua fría.
  4. Cortar las tortetas en trozos regulares y dorar en la sartén.
  5. Montar el plato con las judías y la torteta al gusto.
  6. ¡¡Buen provecho¡¡

Comentario

Un plato que conjuga las elecciones, la decisión y la acción. Una elaboración donde el compromiso con las personas y con las tradiciones queda manifestado de principio a fin.

Judías y tortetas se complementan a pedir de boca, un ejemplo más de la grandeza histórica de la gastronomía Aragonesa.

Personas, territorio y sabor, un regalo de la verdadera esencia e idiosincrasia Altoaragonesa.

 

                      Cambiando el hábito de comer, cambiamos el mundo.

 

 

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