08 Dic JUDÍAS DE CARETA DE LECINA CON CEBOLLA DE TORRES DE ALCANADRE
Si uno entra en internet o busca en una biblioteca para tratar de tener información de una localidad, los datos que sobresalen y primero se conocen son aquellos que hablan de la situación geográfica, la población, así como del patrimonio religioso, monumental, cultural, civil y la historia del pueblo. Lecina es una localidad de la comarca del Sobrarbe en el Pirineo Oscense. Llama la atención que todos estos datos, “no dan de comer” y el capítulo de las huertas en lo que llevamos de siglo XXI queda relegado al olvido y desaparición.
Como ha cambiado el cuento en apenas medio siglo, la dependencia alimentaria hoy es un hecho en la mayoría del mundo rural y el alineamiento alimentario una realidad, para no andar con rodeos, la aculturación alimentaria y culinaria es un hecho consumado en las ciudades y pueblos.
Bien es cierto que Lecina tiene una encina milenaria que le ha dado una gran notoriedad, pero si hay un elemento patrimonial que merece todo el respeto y un oficio que esta hoy en peligro de extinción y es el único que nos da de comer de manera saludable y a la vez es amigable con el planeta es el de hortelano. En Lecina como en la inmensa mayoría de pueblos, la sabiduría hortícola la custodian los cementerios, las semillas heredadas de generación en generación han caído en el olvido y vemos como la cocina tradicional se desvanece dando paso a un modelo alimentario que además de no ser saludable, no aporta sabor ni salvaguarda la cultura culinaria construida durante siglos.
La pregunta que deberíamos hacernos todos; ¿ante estos hechos, vamos a hacer algo?
La judía de careta de Lecina procede de casa Miguel, Purificación Buil Broto es la hortelana que la ha conservado hasta el siglo XXI.
GUISO DE JUDÍAS DE CARETA CON CEBOLLA ASADA
Ingredientes
- Judías de careta de Lecina, 350 gramos.
- Cebolla de Torres de Alcanadre, 1 unid.
- Aceite virgen extra-variedad “Verdeña, Negral y Alquezrana” de Bierge, 1/2 dl.
- Sal de Naval.
Elaboración
- Poner a remojo las judías el día anterior, cambiar el agua y poner a cocer con agua fría a fuego suave. Añadir un buen chorro de aceite de oliva virgen extra durante la cocción. Cortar la cocción con agua fría y dejar cocer hasta que estén en su punto.
- Asar las cebollas en horno durante 70-80 minutos. Limpiar las cebollas y cortar en tiras o juliana. Reservar.
- Incorporar la cebolla a las judías, poner a punto de sal y dejar hervir unos minutos todo junto.
- Emplatar y comer caliente.
- ¡¡Buen provecho¡¡
Comentario
El plato que hoy traigo es obra de la sabiduría y buen hacer de la cocina de siempre, y hoy peligra su continuidad. La combinación de la judía de careta con la cebolla de Torres asada es un manjar de primer orden. Judía, cebolla y aceite son suficientes para agasajar el paladar más exigente.
Comer bien, es cuando se colma el paladar de sabor, cuando con muy pocos ingredientes enamoras a los invitados en la mesa, cuando sabes a quien pertenece cada alimento y el manejo que hace con la tierra. Una receta debe ser buena para el que la consume, para el colectivo humano y para el planeta, si cumple con estos tres preceptos, estamos ante un plato ejemplar y que debe entrar a formar parte de los menús en las casas y en los restaurantes. Todo lo otro solo responde al negocio, a la perdida de sabor y el abandono de las cocinas tradicionales, hecho que habla del momento en el que estamos y que evidencia el alejamiento del ser humano con la naturaleza y el respeto hacia ella.
Cambiando el hábito de comer, cambiamos el mundo.






Lo sentimos, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.