10 Sep SAMUEL ÁLVAREZ ROMÁN, 75 AÑOS LLEVANDO ARTE AL MERCADO DE SAN VICENTE DE LA BARQUERA
En la Grecia clásica concluyeron que a la arquitectura se le llamaría “el primer arte”, desde entonces se le han ido denominando y clasificando diferentes expresiones humanas a tenor de la sociedad y su impronta en la misma. La segunda arte es la literatura, la tercera la danza, la cuarta la música, la quinta la pintura, la sexta la escultura, la séptima el cine,…
¿Y dónde queda el arte y los artistas del mundo alimentario? Hablamos de arte y artistas en numerosas ocasiones, pero quien habla del arte y los artistas del campo, las personas que han dado de comer durante generaciones a la población y que hoy solo quedan unos pocos y toda la población estamos a las órdenes de grandes empresas donde el sabor, la cultura, la sostenibilidad, etc.. está la mayoría de las veces ausente.
Quién habla de estos guardianes, de la sabiduría del mundo rural que durante siglos han mantenido una singularidad digna de elogio dando de comer a derecha e izquierda. Durante el último medio siglo la profesión ha sido denostada y despreciada hasta el punto que nos encontramos hoy; ¿Qué joven quiere estudiar, aprender a cultivar y ofrecer buenos alimentos para la salud de los ciudadanos?
Hoy presentó aun sabio, un artista, un ejemplo de persona, está haciendo arte desde los 7 años, con esa edad ya acompañaba a su madre al mercado de San Vicente de la Barquera todos los sábados, a los 14 años ya iba solo, hoy tiene 82 años y todavía mantiene las mismas ganas y entusiasmo por vivir, por dar de comer, por hacer lo que aprendió de pequeño, mantener el oficio más antiguo del mundo, el de agricultor, el de estar en contacto con la tierra, con la naturaleza. Samuel, lleva 75 años llevando arte al mercado de San Vicente de La Barquera, esto si tiene mérito, este señor se merece el respeto y la admiración de cualquier ciudadano. Esta raza de personas ya no queda, y bien que lo vamos a lamentar cuando no quede ninguno. ¿alguien me puede decir como recuperar ese coraje?
La Revilla es una pedanía que pertenece a San Vicente de la Barquera. Samuel sigue aportando al mercado; lechugas, cebollas, harina de maíz, tomates, alubias, judías de vaina, espinacas, zanahorias, … Cuando Samuel nos deje, ¿quién va a continuar con su legado?, ¿quién va a mantener todas las semillas heredadas?
La administración debería proteger a estas personas, edificar la profesión, para que en los próximos años haya un verdadero resurgimiento del oficio de hortelano, ¿la ciudadanía somos conscientes de esta pérdida?
¿Quién dirige el tráfico? Es el momento de empezar ahora, la sociedad en su conjunto no puede ponerse de perfil, las próximas generaciones lo agradecerán. ¿Hace falta una generación nueva de verdaderos guardianes del territorio?
Otra realidad, otro impacto.
Samuel me hace saber que él no paso necesidad, su padre era de abolengo, pero había familias que muchas noches no tenían que llevar al plato. En torno a la mitad del siglo pasado la situación era bien distinta a hoy, Samuel me comparte que no ve un progreso razonable cuando las huertas se convierten en elemento de especulación para construir casas y todo el arreglo de la casa que antes las mujeres lo adquirían en el mercado o de su propia casa se trae de fuera ignorando la tierra. Económicamente me comparte Samuel hoy estamos mejor, pero en cuestión de amistad, de ayuda, de fraternidad, no hemos progresado, estamos en la sociedad individualista, y el campo no hay quien lo trabaje.
JUDÍA DE LA MANTECA GUISADAS
Ingredientes
- Judía variedad “De la manteca” de La Revilla, 900 gr.
- Tomate variedad “Rosa” de cooperativa La sazón.
- Cebolla tierna, huerta Barbereta de Huesca.
- Aceite virgen extra variedad “Verdeña, Negral y Alquezarana” de Bierge, 1/2 dl.
- Sal de Naval.
Elaboración
- Limpiar las vainas, lavar y cortar al gusto.
- Pelar la cebolla, lavar y cortar en brunoise.
- Lavar el tomate y cortar en mirepoix.
- Poner en la cazuela o rondón una cama de cebolla, encima el tomate y sazonar. Colocar encima las vainas de judía y verter un buen chorro de aceite.
- Tapar la cazuela, poner a fuego vivo, cuando arranque a hervir bajar el fuego y dejar hervir por espacio de 18-20 minutos.
- Retirar del fuego y reposar 5 minutos.
- Servir y comer.
Comentario
Esta variedad de judía la lleva sembrando toda la vida Samuel, las vainas son una auténtico manjar, el grano se puede comer en seco, pero la predilección son las vainas.
La planta es de mata alta, Samuel la pone con una variedad de maíz que conserva de sus padres.
Estamos ante una de esas semillas de mayor importancia de Cantabria, tanto por su valor agronómico e histórico como por su cualidad organoléptica y gastronómica. La textura es providencial, el sabor inédito y la cocción inmejorable. La receta que me confiesa Samuel de su madre es digna de elogio.
Cambiando el hábito de comer, cambiamos el mundo.








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