TEMPORADA DE CEREZAS EN BOLEA, JUNIO 2020

TEMPORADA DE CEREZAS EN BOLEA, JUNIO 2020

La romería a la Ermita de Santa Quiteria situada en las faldas de la sierra Caballera, se celebra en Bolea con gran devoción. Por tradición el día de Santa Quiteria (22 de mayo) marca el inicio de la temporada de cerezas en Bolea.

Feria de Cerezas de Bolea, año 2005.

Bolea celebraría este año 2020, la vigesimoprimera edición de la Feria, debido a la situación que estamos viviendo en el planeta se suspende la Feria pero la venta de cerezas esta asegurada. Vamos a ver las cosas de manera positiva, pues si sería un verdadero drama que tuviéramos Feria y no hubiera cerezas donde sacar. Todos aquellas personas interesadas en desgustar las auténticas cerezas de Bolea, podrán comprar cerezas en fruterías de la capital Oscense.

Las variedades más tempranas que son las de mayor calibre las degustaremos el año próximo, las abundantes lluvias y los días humedos de la primera quincena de mayo han estropeado la cereza que se da en los primeros días de campaña y habrá que esperar unos días más a que entre el mes de junio para disfrutar y saborear del inédito sabor de las cerezas de Bolea.

En Bolea se cultivan alrededor de 20 variedades comerciales, con calibres de hasta de 32 e incluso más. En los próximos días llegarán cerezas de buen calibre, dura y crujiente. Son las cerezas de mayor calidad. Las variedades más tardanas tienen menor calibre pero de un excepcional sabor.

Con la producción escalonada se consigue alargar la campaña, facilitar la recolección y abastecer al mercado y clientes durante más tiempo.

Esta fruta es un revulsivo en la economía de la localidad, es una acertada apuesta para romper la estacionalidad de otros cultivos y se convierte en un brillante ejemplo de vertebración gracias al potencial del producto.

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Al reanudar tu andada

sentirás la convicción

de que en el Alto Aragón

como esta Villa no hay nada.

Darío Vidal Llisterri, recogió esta receta de repostería popular en la localidad Turolense de “La Cañada de Benatanduz” hace casi medio siglo.

TARTA DE NUECES, ALMENDRA Y CEREZAS DE LA CAÑADA DE BENATANDUZ

Hay que proveerse de una llanda o lata de horno sobre cuyo fondo se coloca un cartón y sobre él una oblea o “niebla” como la llaman en La Cañada.

Sobre ese lecho se pone una capa fina de masa de pan que constituirá el cuerpo de la tarta sobre el que se asentará la pasta, que se elabora con doscientos cincuenta gramos de almendra molida ligeramente tostada, doscientos cincuenta gramos de calabazate o calabaza blanca confitada, cortado a trozos menudos, cien gramos de nueces cortadas a pedacitos o, si se prefiere, majadas en el mortero, una raspadura de limón, dos huevos y siete cucharadas grandes de azúcar. Todos estos ingredientes bien mezclados forman una pasta que se distribuye sobre la masa de pan que aguarda en la lata, y sobre ella se ponen cincuenta gramos de cerezas, mejor deshuesadas y abiertas, y unos galletes de nuez formando dibujos para adornar.

Al llegar este punto y si se ha resistido la tentación de comérsela ya, se mete la tarta en el horno y en quince o veinte minutos se halla cocida.

¡¡Buen provecho¡¡

Cambiando el hábito de comer, cambiamos el mundo.

 

 

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